Medical Bone Conduction Devices Explained (BAHA & Beyond)

Dispositivos Médicos de Conducción Ósea Explicados (BAHA y Más Allá)

Un Camino Diferente para Escuchar

Un dispositivo médico de conducción ósea es una tecnología especial que cambia la forma en que se puede escuchar el sonido. Funciona al evitar el oído externo y medio, enviando las vibraciones sonoras directamente al oído interno, o cóclea, a través de los huesos del cráneo. Este método ofrece una solución eficaz para ciertos tipos de pérdida auditiva en los que los audífonos convencionales, que amplifican el sonido al pasar por el canal auditivo, no funcionan bien o no son prácticos.

Un tipo conocido de esta tecnología es el audífono anclado al hueso (BAHA), pero es importante saber que esta es solo una de varias opciones disponibles. El mundo de la conducción ósea médica es variado, e incluye soluciones tanto quirúrgicas como no quirúrgicas diseñadas para diferentes necesidades, estilos de vida y condiciones médicas.

Esta guía te ofrecerá una visión experta y completa sobre esta tecnología que puede cambiar la vida. Aprenderás:

· La ciencia detrás de cómo funciona la conducción ósea.

· Quién es un buen candidato para estos dispositivos.

· Las principales diferencias entre las opciones quirúrgicas y no quirúrgicas.

· Qué esperar durante el proceso de atención, desde la consulta hasta la vida diaria.

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Cómo Funcionan Estos Dispositivos

La idea de escuchar a través del hueso puede parecer compleja, pero se basa en una regla natural. Puedes probarlo tú mismo: tapa suavemente tus oídos y tararea. Aún así escucharás claramente el sonido de tu tarareo, ya que las vibraciones viajan a través de tu mandíbula y los huesos del cráneo directamente al oído interno. Los dispositivos médicos de conducción ósea usan esta misma regla de forma inteligente.

Una Visita Rápida al Oído

Para entender cómo ayudan estos dispositivos, primero debemos comprender la audición normal. Las ondas sonoras son captadas por el oído externo y enviadas a través del canal auditivo hasta el tímpano. El tímpano vibra, moviendo los pequeños huesos del oído medio. Estos huesos transmiten las vibraciones al oído interno, que está lleno de líquido (cóclea), donde se transforman en señales eléctricas que son enviadas al cerebro para interpretarlas como sonido. En la pérdida auditiva conductiva o mixta, hay un problema o bloqueo en el oído externo o medio que impide que el sonido llegue bien al oído interno.

Evadiendo el Bloqueo

Un dispositivo médico de conducción ósea evita esta vía dañada o bloqueada. Realiza varios pasos para entregar el sonido donde debe llegar.

1.  Captura del Sonido: Un procesador de sonido externo con uno o más micrófonos recoge los sonidos a tu alrededor.

2. Procesamiento de la señal: El procesador analiza y convierte el sonido en una señal digital, mejorando su claridad.

3. Creación de vibración: Esta señal se envía a un transductor, que transforma la información electrónica en pequeñas vibraciones mecánicas.

4. Transmisión directa: Estas vibraciones se transmiten al cráneo, ya sea mediante un implante colocado quirúrgicamente o un dispositivo no quirúrgico que se lleva sobre la piel. Las vibraciones viajan a través del hueso directamente al oído interno sano (cóclea), que procesa el sonido como si hubiera llegado por la vía normal.

Este proceso fluido permite que el dispositivo evite por completo las partes dañadas del oído, entregando un sonido claro directamente a la parte del sistema auditivo que aún funciona perfectamente.

¿Quién es candidato?

Aunque esta tecnología cambia vidas, no es una solución universal para todas las personas. Quién puede usarla depende del tipo y grado de pérdida auditiva, así como de la forma y salud del oído. La recomendación final solo puede hacerse tras una evaluación completa por un/a audiólogo/a y un especialista en Otorrinolaringología (ORL). Sin embargo, los principales candidatos generalmente se dividen en tres grupos.

Pérdida auditiva conductiva

Esta es la razón más común para usar un dispositivo de conducción ósea. La pérdida auditiva conductiva ocurre cuando hay un problema en el oído externo o medio que impide la correcta conducción del sonido. Un dispositivo médico de conducción ósea es perfecto porque evita completamente esta área problemática. Algunas condiciones específicas incluyen:

· Infecciones crónicas del oído (otitis media crónica) o drenajes que hacen imposible o inseguro usar un audífono convencional en el canal auditivo.

· Malformaciones congénitas del oído como atresia (ausencia del conducto auditivo) o microtia (desarrollo insuficiente del oído externo).

· Otosclerosis, una condición en la que los huesos del oído medio se fusionan, después de que ya no pueda tratarse eficazmente con cirugías convencionales.

· Daño en el tímpano o en los huesecillos del oído medio por lesión o cirugías previas.

Pérdida auditiva mixta

La pérdida auditiva mixta combina la pérdida conductiva (problemas en el oído externo/medio) con pérdida sensorioneural (daño en el oído interno o nervio auditivo). Un dispositivo de conducción ósea puede ser muy efectivo en estos casos al superar la parte conductiva. Envía el sonido directamente al oído interno, que procesa el sonido lo mejor que puede. La potencia del dispositivo puede ajustarse para compensar el grado de pérdida sensorioneural subyacente.

Sordera unilateral (SSD)

Para personas que han perdido toda o casi toda la audición en un oído, un dispositivo médico de conducción ósea ofrece una solución única para recuperar la percepción sonora de 360 grados. El dispositivo se lleva en el lado del oído sordo. Captura el sonido de ese lado y envía las vibraciones a través del cráneo hacia la cóclea del oído *sano* del lado opuesto. El cerebro interpreta este sonido como proveniente del lado sordo, ayudando al usuario a localizar mejor los sonidos, entender el habla en ambientes ruidosos y reducir el efecto sombra de la cabeza. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las infecciones crónicas del oído, una causa principal de pérdida auditiva conductiva, afectan a millones de personas en el mundo, demostrando la necesidad significativa de soluciones auditivas alternativas como estas.

Opciones quirúrgicas vs. no quirúrgicas

Una de las decisiones más importantes que enfrentará un/a posible usuario/a es elegir entre un dispositivo quirúrgico o no quirúrgico. Cada opción tiene ventajas claras y se adapta a diferentes situaciones. No es solo una elección de dispositivo, sino también un estilo de vida y manejo a largo plazo.

Dispositivos implantados quirúrgicamente

Estos suelen conocerse por la marca BAHA (Bone Anchored Hearing Aid), aunque varios fabricantes hacen sistemas similares. La idea principal implica un procedimiento quirúrgico menor para colocar un pequeño implante de titanio en el hueso detrás de la oreja. Durante varias semanas, el hueso se integra con este implante en un proceso llamado oseointegración. Una vez cicatrizado, se coloca un pequeño procesador de sonido removible en el conecto (abutment) del implante.

· Ventajas: Esta conexión directa proporciona la transmisión más eficiente y clara de las vibraciones, generalmente resultando en mejor calidad de sonido. Al no haber presión del dispositivo sobre la piel, suele ser muy cómodo para uso diario prolongado. El procesador externo es pequeño y puede ocultarse fácilmente con el cabello.

· Desventajas: Requiere cirugía, que conlleva riesgos aunque sean menores. Se necesita un período de cicatrización antes de activar el dispositivo. El área del implante requiere limpieza sencilla y regular para cuidar la salud de la piel.

Dispositivos no quirúrgicos y adhesivos

Para quienes no son candidatos a cirugía, tienen dudas sobre el procedimiento o son niños en crecimiento, las opciones no quirúrgicas son una excelente alternativa. Estos dispositivos funcionan con el mismo principio pero transmiten las vibraciones a través de la piel. El procesador de sonido se sujeta al hueso mastoideo detrás de la oreja con una banda elástica suave, una pegatina adhesiva conductora de sonido o incluso integrado en gafas o auriculares.

· Ventajas: No requieren cirugía, por lo que pueden usarse de inmediato. Son la solución estándar para niños pequeños cuyo cráneo aún está en desarrollo. También permiten probar la conducción ósea antes de decidirse por un implante quirúrgico.

· Desventajas: La banda elástica puede causar presión o incomodidad con el uso prolongado. La transmisión del sonido a través de la piel es un poco atenuada en comparación con un implante directo, lo que puede afectar la claridad para algunas personas. Las bandas pueden ser más visibles que un procesador pequeño.

Para quienes buscan una solución no quirúrgica que combine tecnología avanzada y conveniencia diaria, el [Bone Conduction Hearing Assistive Headphone – Hearview](https://www.hearview.ai/collections/assistive-products/products/bone-conduction-hearing-assistive-headphone?variant=47006699389157) es un excelente ejemplo. Ofrece un sonido claro mediante conducción ósea sin cirugía y cuenta con la ventaja moderna de conectividad Bluetooth para transmitir llamadas telefónicas y música. Esto lo convierte en una herramienta versátil no solo para mejorar la audición en conversaciones, sino también para mantenerse conectados y entretenidos.

Característica

Dispositivos quirúrgicos (p. ej., BAHA)

Dispositivos no quirúrgicos (p. ej., bandas, Hearview)

Procedimiento

Requiere cirugía menor

No requiere, listo para usar

Calidad de sonido

Generalmente más directa y eficiente

Efectiva, pero puede verse afectada por la colocación/presión

Comodidad

Sin presión sobre la piel por el dispositivo

Posible presión por las bandas; varía según el diseño

Visibilidad

El procesador es visible pero puede ocultarse con el cabello

Puede ser más llamativo (diadema) o discreto (gafas, auriculares)

Posibilidad de prueba

Se puede probar con una diadema antes de la cirugía

Se puede probar y usar inmediatamente

Ideal para

Solución a largo plazo y permanente

Niños, periodos de prueba, personas que no pueden o no desean someterse a cirugía

El camino del paciente

Empezar en el camino hacia un dispositivo médico de conducción ósea es una travesía con varias etapas claras. Comprender este proceso puede hacer que la experiencia sea menos misteriosa y reducir la preocupación, estableciendo expectativas realistas sobre lo que viene.

Paso 1: Consulta y pruebas

El viaje comienza en el entorno tranquilo y profesional del consultorio de un audiólogo. Aquí, se hablará sobre tu historia auditiva, desafíos en tu estilo de vida y objetivos. El audiólogo realizará una evaluación completa de la audición, incluyendo pruebas estándar de conducción aérea (con auriculares) y pruebas de conducción ósea (usando un pequeño vibrador colocado sobre el hueso detrás de la oreja). El momento clave para muchas personas es la prueba en el consultorio. El audiólogo colocará un procesador de conducción ósea sobre una diadema para que lo uses. Por primera vez, puedes escuchar sonidos con una nueva claridad y riqueza, sorteando los problemas que han silenciado tu mundo por largo tiempo. Esta primera experiencia es poderosa y a menudo es el factor determinante.

Paso 2: Toma de decisiones

Con los resultados de las pruebas y la experiencia de la prueba, tendrás una conversación detallada con tu audiólogo y especialista en Otorrinolaringología (ENT). Este es un proceso en equipo. Discutirás las ventajas y desventajas de las opciones quirúrgicas frente a las no quirúrgicas en el contexto de tu vida. ¿Llevas un estilo de vida activo donde un implante seguro es mejor? ¿Te preocupa la apariencia de una diadema? ¿Eres candidato para cirugía? Este es el momento para hacer todas las preguntas que tengas. La decisión es personal, equilibrando las recomendaciones médicas con tu comodidad y preferencias.

Paso 3: El procedimiento

Si eliges una opción quirúrgica como un audífono anclado al hueso (BAHA), el siguiente paso es un procedimiento ambulatorio menor. Normalmente se realiza con anestesia local y dura menos de una hora. El cirujano hace un pequeño corte detrás de la oreja y coloca el implante de titanio en el hueso mastoideo. Luego se cierra el sitio con algunos puntos. Volverás a casa el mismo día. Las semanas siguientes son un período tranquilo de sanación. Aún no escucharás a través del dispositivo; este es un tiempo crucial para la osteointegración, donde tu hueso crece y se fusiona naturalmente con el implante, creando una base sólida y permanente.

Paso 4: Activación y vida diaria

El día de la activación es un hito. Regresarás al consultorio del audiólogo y, por primera vez, el procesador de sonido externo se conectará al pilar y se encenderá. La experiencia puede ser abrumadora en el mejor sentido. De repente, los sonidos sutiles del mundo vuelven: el ruido del papel, el clic del teclado, el zumbido del refrigerador. Tu cerebro necesitará tiempo para adaptarse a esta nueva forma más clara de escuchar.

Vivir con el dispositivo rápidamente se vuelve algo natural. La vida diaria implica rutinas sencillas:

· Colocar el procesador por la mañana y retirarlo por la noche.

· Cargar las baterías o reemplazarlas según sea necesario.

· Para dispositivos quirúrgicos, realizar una limpieza diaria simple de la piel alrededor del pilar.

· Para dispositivos no quirúrgicos, asegurarse de que la diadema esté limpia y bien colocada.

Aprendes a manejar diferentes entornos, usando accesorios como micrófonos inalámbricos para situaciones difíciles y disfrutando nuevas capacidades como la transmisión de audio directa a tu dispositivo.

Beneficios y posibles inconvenientes

Una perspectiva equilibrada es esencial al considerar cualquier tecnología médica. Los dispositivos de conducción ósea ofrecen grandes beneficios, pero también implican aspectos que todo potencial usuario debe conocer.

Principales beneficios

· Calidad de sonido natural: Debido a que el oído interno se estimula directamente vía el hueso, muchos usuarios reportan que la calidad del sonido es más natural y menos “procesada” que con audífonos convencionales.

· Canal auditivo abierto: Esta es una gran ventaja para personas con infecciones crónicas de oído, secreciones o sensibilidad en la piel. El canal auditivo permanece abierto al aire, reduciendo la acumulación de humedad y mejorando la salud general del oído.

· Solución eficaz y dirigida: Para los perfiles de pérdida auditiva para los que está diseñado, esta tecnología no es solo una alternativa; a menudo es la mejor y única solución viable.

· Mejora de la conciencia situacional: Especialmente para personas con sordera unilateral (SSD), la capacidad para percibir el sonido desde todas las direcciones mejora enormemente la seguridad y reduce el esfuerzo auditivo en entornos sociales.

Consideraciones potenciales

· Compromiso quirúrgico: Para sistemas anclados al hueso, la necesidad de un procedimiento quirúrgico menor es un factor importante. Aunque el procedimiento es seguro y rutinario, sigue siendo una cirugía con un período necesario de recuperación.

· Visibilidad del dispositivo: El procesador externo se lleva detrás de la oreja y es visible. Aunque los procesadores modernos son elegantes y pueden ocultarse con el cabello, esto puede ser una preocupación estética para algunas personas.

· Mantenimiento diario: La tecnología requiere compromiso con una rutina diaria de cuidado, ya sea limpiando el sitio del implante o gestionando el ajuste y colocación de una diadema.

· Periodo de adaptación: La audición es una función cerebral. El cerebro necesita tiempo para aprender y adaptarse a este nuevo método de recibir sonidos. La experiencia inicial puede ser intensa y un período de ajuste es normal.

Tu siguiente paso

Los dispositivos médicos de conducción ósea representan una fusión notable de biología y tecnología, ofreciendo un camino potente y eficaz para la audición en personas con pérdida conductiva, pérdida mixta o sordera unilateral. Al utilizar la capacidad natural del cuerpo para transmitir el sonido a través del hueso, estos sistemas —tanto quirúrgicos como el audífono anclado al hueso (BAHA) como no quirúrgicos— pueden evitar las partes dañadas del oído y restaurar una conexión rica con el mundo del sonido.

Esta guía está diseñada para informarte y darte poder con conocimiento experto. Sin embargo, no sustituye el consejo médico profesional. Si has leído esto y crees que tú o un ser querido podrían ser candidatos para un dispositivo médico de conducción ósea, el siguiente paso más importante es agendar una consulta con un audiólogo o especialista en Otorrinolaringología (ENT). Ellos pueden ofrecer una evaluación adecuada, responder tus preguntas específicas y orientarte hacia la mejor solución para tus necesidades auditivas únicas.

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